Publicado: Vie, Ene 6th, 2017

Snegurochka.:La bendicion de la dama Blanca (Adaptacion de una leyenda popular Eslava)

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Dicen las antiguas leyendas que aun se cuentan en la lejana tierra Eslava que hace muchos años vivían en los lindes del frio bosque  un leñador y su esposa, ambos  de edad muy avanzada. Eran pobres y por capricho de los dioses no tuvieron hijos. El anciano leñador  cortaba viejos troncos en el bosque y los llevaba a la ciudad para vender la leña a gente rica que pagaba por los fardos para calentar la chimenea o la cocina, de esta manera se ganaba la vida. A medida que envejecían se volvieron más solitarios y más tristes , ahogados por la pena de no tener hijos.
—Cuando estemos tan viejos que ya no podamos trabajar. ¿Quién cuidará de nosotros? —La esposa le decía de vez en cuando al anciano leñador entre sollozos.
—No te preocupes, amor. El gran padre de todos no nos abandona. Él vendrá en nuestra ayuda en su momento—, respondió el anciano, y pese a que intentaba sonar convincente, a veces hasta el mismo dudaba de que eso llegase a suceder.
Un día, en pleno invierno, se fue como cada amanecer  al bosque a cortar leña y su esposa fue con el  a ayudarle. El frío era intenso y ellos estaban casi congelados, pese a todo, no pararon de trabajar duro para reunir un buen fajo de leña .
—No tenemos ningún niño al que criar…. el sabio padre no ha querido darnoslo!—, dijo el leñador a su esposa. —Vamos a hacer una pequeña “snegurochka”para divertirnos—
Ellos empezaron a rodar las bolas de nieve juntos, y en poco tiempo, sucedio  que habían hecho una “snegurochka ”, una hermosa figura de nieve, con forma de muchacha,  tan hermosa que parecia hecha de marmol blanco. El viejo y la vieja, la miraron  y pensando en la hija que nunca tivieron, se abrazaron y se pusieron aún más tristes.
—Si el buen padre de la Luz  nos enviara una niña para compartir nuestra vejez, que feliz seria!—, Dijo la anciana con un suspiro!.
Pensaban en ello y su deseo de tener un hijo al que amar, se hizo tan fuerte que de repente, los dioses se conmovieron y  sucedió que decidieron conceder a la anciana pareja, aquello que tanto anhelaban.
 Miraron los ancianos  a su doncella de nieve, y se asombraron de lo que vieron suceder ante sus ojos. Los ojos de la doncella de nieve se abrieron y  brillaban hermosos como dos estrellas , una diadema tachonada de piedras preciosas y perlar  brillaba como el fuego en su cabeza de rubios cabellos , una capa de brocado cubría los hombros de la muchacha, botas bordadas aparecieron en sus pies y un fino vestido de raso blanco cubria la hermosa figura de la muchacha.
Los dos ancianos miraban estupefactos como aquella doncella que parecia resplandecer como el amanecer, tomaba vida y no creian  en lo que veian ante sus ojos. Entonces  una sonrisa se abrió paso separando los labios rojos de la Snegurochka; que tendiendoles su mano tembló, miró a su alrededor, y dio un paso adelante.
La pareja  se quedó casi paralizada, pensaron que estaban soñando y que aquello no podia ser real. Poco a poco Snegurochka se acercó a ellos y dijo:
—¡Buenos días, queridos padres!, no se asusten! Seré siempre una niña buena para ustedes, yo sere la alegría de su vejez. Me honraran  ustedes como padre y madre??.
—Mi hija querida, que sea como deseas!!!, —respondió el viejo leñador—. Ven a casa con nosotros, nuestra ansiado niña!— Le tomaron las manos blancas y la sacaron del bosque. Y se dice que todos los animlitos del bosque salieron a despedirla a su paso.
Mientras caminaban, los pinos se balanceaban de un lado a otro, diciendo adiós a Snegurochka, con su murmullo de hojas al viento le deseaban un buen viaje, y una vida feliz.
La pareja de ancianos llevaron a Snegurochka a su choza de madera, su isba, una casita sencilla y muy humilde, y ella comenzó asi  su vida con ellos, ayudándoles a hacer las tareas en la casa con dedicacion y mucha humildad . Ella siempre fue muy respetuosa con sus ancianos padres, nunca los contradijo en nada, y no pudieron ellos dejar de alabarla lo suficiente por ser una hija dulce y dedicada a sus padres, no se cansaban de mirarla, ella era tan buena y tan hermosa.
Snegurochka, sin embargo era reservada y muy callada, y esto preocupaba sus padres adoptivos. Ella no acompañaba  a las otras muchachas de la aldea en todas sus conversaciones y su carita estaba siempre pálida como la nieve, tan pálida que no parecía que ella tuviera una gota de sangre en su hermoso cuerpo, pero, a la vez sus ojos brillaban como estrellas pequeñas y sus largos cabellos eran finos y brillantes como oro puro. Y su sonrisa! Cuando sonreía se iluminaba la isba como si toda la casa resplandeciese como plata pulida.
Vivieron juntos los tres y fueron felices en su vida sencilla y paso el tiempo. La pareja de ancianos no pudieron regocijarse lo suficiente en su pequeña hija, don de los dioses…era la hija perfecta que todo padre o madre desearia tener.
Un día, la anciana madre dijo a Snegurochka: —Mi hija querida, ¿por qué eres tan tímida? ¿Por qué no buscas nunca la compañia de amigos?, siempre entregas todo tu tiempo en estar con nosotros, los viejos, debe ser pesado para una joven tan bella. ¿Por qué no sales y juegas y haces amigos, y ves a otra gente? Una jovencita  no debe pasar todo su tiempo con nosotros, no a tu edad.
—No tengo ningún deseo de salir, madre mía, —respondió Snegurochka—. Estoy feliz aquí. Estoy justo donde deseo estar!
Los festejos de la cosecha llegaron. Las calles estaban llenas de paseantes, y la aldea se alegraba con cantos desde la mañana temprano hasta tarde en la noche. Snegurochka, vio los festejos a través de los cristales de las ventanas mientras hacia las tareas de la casa. Vio la alegria afuera y el bullicio de las gentes celebrando… y, finalmente, no pudo resistir más, le dio a sus padres un beso , se puso el capote , y salió a la calle para unirse a la multitud.
En el mismo pueblo donde ella vivía, habitaba tambien una joven llamada Kupava. Ella era una verdadera belleza, como las cejas oscuras como las alas del cuervo, piel blanca como la leche, labios arqueados y rojos como una manzana madura, y sus cabellos eran brillantes y oscuros como el azabache. Era hermosa… y lo sabia.. y con frecuencia, el exceso de hermosura, trae la vanidad.
Un día, poco despues de los festejos, un rico comerciante paso por la ciudad a ofrecer sus mercancias a los mercaderes locals. Su nombre era Mizgir, y él era joven y alto, y tambien un hombre guapo y de buena posicion. Vio a  Kupava charlando en medio de las demas muchachas y a ella le gustó notar que habia captado su atencion. Kupava no era para nada tímida,, consciente de que su belleza atraia a los hombres como la miel a las moscas,  era insolente y nunca rechazó una invitación a pasear de ningun muchacho, aunque despues les dejaba plantados tras tontear con ellos y aceptar todos los presentes con los que intentaban conquistarla.
Mizgir se detuvo en la aldea por unos dias, y como era costumbre, habria llamado a todas las jóvenes de la aldea,y siguiendo la antigua tradicion, una a una, les dio los frutos secos y pan de especias, y tambien siguiendo la tradicion, eligio a la doncella mas hermosa, dandole una saquita de higos dulces, asi, el mercader bailó con Kupava. A partir de ese momento, ya  nunca abandonó la ciudad, y, debe decirse,que  pronto se convirtió en el  amante de Kupava, que dado su caracter frivolo, fingio interes por el, y se dejo obsequiar con muchos caprichos caros con los que el mercader no paraba de regalrla. Kupava se comvirtio en poco tiempo en la muchacha mas rica  de la ciudad, paseándose en terciopelos y envuelta en  las sedas y telas mas caras, y se divertia en festejos sirviendo vinos dulces a los jóvenes y las doncellas mas frivolos y descarados de la cuidad…
El primer día que Snegurochka salio de casa, paseaba por  la calle,y en un encuentro casual conoció a Kupava, que, viendola bella, quiso unirla a su cortejo frivolo, aso que le presentó a todos sus amigos. A partir de entonces Snegurochka salió con más frecuencia y conocio a  los otros jóvenes de la aldea.

 Un muchacho de origen muy humilde, un pastor, le agradó mucho, justo porque era todo lo contrario que todos los demas muchachos de la aldea, trabajador y dedicado, y desde luego, lejos de la vanidad de los seguidores de Kupaba. Se llamaba Lel. Snegurochka no tardo en descubrir que el caracter reservado de aquel muchacho le gustaba demasiado, y a el tambien le agrado aquella muchacha hermosa, tan timida, asi que, pronto  se convirtieron en inseparables. Siempre que las chicas salían a pasear y cantar, Lel corría a la  isba de Snegurochka, toca  con los nudillos en la ventana y le decía: —Snegurochka, luz del amanecer, ven y únete a la danza.— Una vez que se presentaba, nunca se separaban y pronto todos aceptaron que eran pareja, aunque ellos nunca habian hablado de formalizar su union, sencillamente, eran como dos pajarillos que disfrutaban el uno al lado del otro.

Un día Mizgir llegó a la aldea, rodeado como siempre de muestras de su riqueza, y acudio a la la plaza , para encontrarse con sus socios, asi, se sento en un banco en una taberna al exterior, tomando vino, mientras las doncellas bailaban felices en la calle. Se unió con Kupava e hizo reír a todos con ingeniosos chistes y ocurrencias. Se dio cuenta entonces de que  , en medio de todas aquellas doncellas,  Snegurochka resplandecia como el sol y ella le gustó, era tan pálida y tan bonita! A partir de entonces Kupava le pareció demasiado oscura y demasiado pesada y frivola, pese a que el la colmaba de presentes, se decia de ella que no dudaba en entregar sus favores a capricho a cualquier muchacho que le agradase. Pronto la encontró desagradable y empezo a distanciarse de ella. Las peleas y escenas en publico estallaron entre ellos y Mizgir dejó de verla y asi, la fama de Kupaba decayo tan rapido como habia subido..
Kupava estaba desolada y no comprendia aquel desplante, pero ¿qué podía hacer? Uno no puede por favor o por la fuerza revivir el pasado , ni puede obligarse a nadie a amar a quien no desee! Ella notó que Mizgir a menudo regresaba  a la aldea e iba a la casa  humilde de los padres ancianos de Snegurochka. El rumor no tardo en brotar de las malas lenguas, asi que la dspechada Kupava se entero de que Mizgir  había pedido la mano de Snegurochka en matrimonio.O eso era lo que todos comentaban en la aldea.

Cuando Kupava supo esto, su corazón se estremeció y se volvio una mujer rencorosa y llena de odio. Corrió a la isba  de Snegurochka,y delante de sus padres le reprochó, la insultó, la llamó víbora, una traidora, hizo una escena tan desagradable  que varios vecinos acudieron para obligarla a irse…la pobre Snegurochka
—Iré a reclamar justicia al zar!—, Gritó amenazando con el puño cerrrado. —No voy a sufrir esta deshonra , ni voy a permitir que una campesina se burle de mi. No hay ninguna ley que permita que un hombre se comprometa publicamente  con una doncella para luego tirarla a un lado como un trapo inútil!, hare valer mis derechos y pagareis por vuestra traicion —
Así Kupava fue a la cirte del  zar para pedir su ayuda contra Snegurochka,ante  quien insistió en que   la muchacha habia hechizado a su prometido y le habia transformado en su amante.
 El poderoso Zar Berendei gobernaba  por entonces ese reino, era un zar bueno y amable que amaba la verdad y la justicia por encima de todo  y velaba por todos sus súbditos. Escuchó a  Kupava y ordenó que llevasen a  Snegurochka ante él.
Los enviados del Zar llegaron  a la aldea con una proclama ordenando a Snegurochka que les acompañase por su propia voluntad o la fuerza si no queria,  para comparecer ante su señor.
—Buenos súbditos del Zar! Escuchad bien y indicadnos donde vive la soltera doncella Snegurochka. El Zar la cita a ella para comparecer a su juicio! Permitamos que se prepare a toda prisa! Si ella no viene por su voluntad, la llevaremos por la fuerza!
Los antiguos leñadores se llenaron de temor, ni uno solo de ellos tenia queja de aquella muchacha tan dulce y reservada, es mas, siempre habian obtenido una palabra amable o su ayuda cuando la necesitaron, asi que, ni uno solo entendio que mal podria haber hecho aquella hermosa muchacha. Pero la palabra del zar era ley. Ellos ayudaron a encontrar la casa de los leñadores y aun con pesar. convencieron a sus desolados padres para  hacer preparar a Snegurochka sus cosas y decidieron acompañara, para presentarse ante el zar.
 El Zar Berendei vivía en un palacio magnífico, con paredes de roble macizo y puertas de hierro forjado tachonadas en plata, una gran escalera de marmol  condujo a la muchacha a las grandes salas donde las mas trabajadas alfombras cubrían el suelo y los mas elaborados tapices cubrian todas las paredes y los guardias estaban  vestidos con  tunicas decoradas con lujo . Todo el amplio patio estaba lleno de gente.
Una vez dentro del suntuoso palacio, se quedó asombrada la pareja de ancianos y tambien la palida y timida Snegurochka. Los techos y arcos del salon estaban cubiertos de pinturas, los trofesos mas  preciosos alineados en las estanterías, a lo largo de las paredes, y a ambos lados de la sala habia bancos cubiertos con alfombras y brocados, y en estos bancos estaban sentados los boyardos con sombreros altos de piel de oso con adornos de oro. Los músicos tocaban musica exquista para entretener la espera. En el otro extremo de la sala, el zar Berendei aparecio al fin, y pese a ser un hombre de mediana edad se mantenía erguido en su trono dorado y con dos leones esculpidos a cada lado. Alrededor de él había guardaespaldas vestidos con caftanes blancos como la nieve, portando escudos dorados y lanzas .
La barba blanca del Zar Berendei era tan larga que caía hasta  tocar su cinturón. Su sombrero de piel era el más alto y estaba decorado con pedreria, su caftán de brocado precioso estaba bordado con joyas y con oro. Y sus manos estaban repletas de anillos de oro puro.
Snegurochka estaba asustada, ella no se atrevía a dar un paso al frente,  ni a levantar los ojos para mirar al señor de aquel reino.
 El Zar Berendei le dijo: —Ven, doncella, acércate, aproximate Snegurochka. No tengas miedo, responde mis preguntas con sinceridad y nada has de temer. ¿Tu cometisteis el pecado de separar dos amantes prometidos en matrimonio, después de que este hombre robara el corazón de su amada Kupava? ¿Tu coqueteaste con él con la intención de casarse con él? Asegúrate de que me digas la verdad!, pues hay una grave acusacion sobre ti, y no deseo ser injusto contigo.
Snegurochka se acercó al Zar, hizo una profunda reverencia,y con humildad, agacho la cabeza y  se arrodilló ante él, y dijo la verdad, que no tenía la culpa de que aquel mercader tan poderoso se encaprichase de ella,y que no habia cometido pecado alguno ni en el cuerpo, ni en alma, es cierto que el comerciante Mizgir la había pedido en matrimonio, pero ella se había negado a dar su mano.Pues de todos era sabido que, aunque aun no habia formalizado relaccion con el joven Lel, todos en la aldea les consideraban la mas feliz de las parejas y daban por hecho que ambos jovenes se amaban.
 El Zar Benendei miro compasivo a  Snegurochka y  tomó las manos blanquisimas de la muchacha  para ayudarla a levantarse, la miró con calma a los ojos y dijo: —Veo en tus ojos, niña hermosa, que dices la verdad, que esta acusacion que sobre ti pesa, es un embuste y  en ningun caso es tu culpa. Regresa  a casa ahora en paz y no te molestare mas!
Y el Zar dejo salir a Snegurochka con sus padres adoptivos, y todos en la aldea alabaron la justicia del buen zar… y suspiraron felices y aliviados..
Cuando Kupava se enteró de la decisión del Zar se volvió loca de dolor y estallo de ira . Ella rasgó su sarafan, una prenda delicada y cara, que su anterior amante le habia obsequiado, rompióde un tiron  su collar de perlas de su cuello blanco,, salio  corriendo de su isba y se dice que desaparecio de la aldea…

Dicen que acudio al poder de una malvada hechicera, y ya sin nada que perder, le pidio que extendiese la sequia por las tierras del zar.

Desde ese día, Snegurochka se volvio una doncella triste. Ya no salia a la calle a pasear, ni siquiera cuando Lel, le rogaba que la acompañase. Sentia que habia traido un imenso dolor a la aldea, pues en su corazon, sentia que aquella sequia tenia que ver con lo sucedido con Kupava…y aunque esta mezquina mujer la hubiese apuñalado de tener la ocasion, ella era incapaz de odiar…en cierto modo, se sentia culpable de haber causado la admiracion del mercader..aunque ella nada habia hecho para alentarle ni habia caido en sus halagos.
Mientras tanto, la primavera había regresado, pero era una primavera extraña . El sol se presentaba como una implacable bola de fuego y su calor  se elevó más y más, la nieve se derritió, brotó la hierba con el agua de las nieves, pero en seguida el sol la secaba, los arbustos se volvian secos y quebrdizos y las cosechas murieron de sed, los pájaros y las peqieñas criaturas del bosque empezaron a pasar hambre y necesidad.

 Por el momento, las reservas de grano del Zar evitaron en gran parte la hambruna, pero con todo, esta situacion no duraria mucho, pues tras una primavera sin frutos, llegarian las estaciones frias, y sin cosechas, el invierno seria terrible.

Una mañana, mientras la muchacha estaba encerrada en casa, mirando a traves de la ventana, ensimismada y triste como solia estar, Lel llegó a la  pequeña ventana y llamo con sus nudillos a  Snegurochka y le rogó que se preparase para  salir con él, sólo una vez mas , por un momento. Durante mucho tiempo Snegurochka se negó a escucharle, pero finalmente su corazón no pudo resistir hacer daño a  Lel, y ella se fue con su amado, caminando juntos de la mano hasta el extremo de la aldea.
—Lel, oh mi Lel, toca tu flauta para mí solo una vez mas!—, pidió ella con lagrimas en los ojos. Se abrazo a  Lel, y con un largo beso, se despidio de el, diciendole que tenia que dejarle, que tenia algo muy doloroso que hacer, y que esa era la unica forma de salvar la aldea.
Lel sacó su flauta y llorando   comenzó a tocar la tonada favorita de Snegurochka. Mientras, ella se iba alejando, hasta la entrada del bosque, deseaba mirar por ultima vez a su amado, pero sabia que si volvia la vista atras, ya no tendria valor para hacer lo que tenia que hacer.
Ella escuchó la canción, mientras caminaba despacio hacia el bosque, y las lágrimas rodaron de sus ojos. Entonces, ya entre los arbols secon y casi muertos, descalzo  sus pies y los poso sobre la tierra, y estos se derritieron bajo ella, y ella cayó despacio,  sobre la tierra húmeda, como la estatua de nieve fresca que siempre fue, y de pronto desapareció.
Lel no  vio nada más que una ligera niebla , como una nube blanca que se elevaba donde ella  había caído. Y poco despues de tocar la ultima nota de su triste despedida con la frauta, lo noto… una gota acababa de caer sobre su cabeza, y tras esta, otra…y otra!…estaba lloviendo al fin!.

De esta forma, dicen que la tierra volvio a ser verde, y que los campesinos volvieron a sembrar alegres la tierra, solo el pobre Lel y los ancianos leñadores, continuaron sus tareas con un hondo pesar… sentian la ausencia de la hermosa doncella de nieve… y creo que con ella, todos y cada uno de los habitantes de la aldea.

De Kupava, se dice que anduvo perdida de aqui para alla, cosechando amantes mientras la juventud le permitio gozar del poder de su belleza…pero esta, se marcho rapido… dicen que, envejecio prematuramente, y que en un puñado de años, su rostro se seco como la tierra que ella habia maldecido, y acabo sus dias, anciana y viviendo de la caridad…pues su arrugado rostro ya no despertaba la locura entre los hombres.

De Lel se dice que se construyo una cabaña solitaria en el bosque, y que con el, se fueron a vivir los ancianos leñadores, hasta el fin de sus dias… Algunos dicen, que en las noches de frio invierno, se le veia sonreir, y parecia feliz en medio de la nieve y las heladas… cuando le preguntaban a donde iba arropado con un pesado capote, en medio de la nevada… solo acertaba responder – Voy a reunirme con mi amada Snegurochka!!!, voy a recoger para todos vosotros, la bendicion de la dama blamca!-.

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Fuente: Blog La Cuna de Magni http://lacunademagni.blogspot.com/New feed

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